viernes, junio 09, 2017

Achtung!

en un nuevo arrebato tanguero [y a falta de temas más relevantes] interrumpimos esta transmisión para comentar lo siguiente:

ayer, en una milonga de mala muerte del barrio de bodeo o por ahí o no sé qué barrio, encontré a dos personajes de la farándula vernácula: 

a) actor cuyo nombre no sé ni me interesa, bajito, muy milonguero y medio patichueco que suele encarnar personajes pseudo humorísticos

b) la ex mujer de tinelli: paula robles. quien me sorprendió por lo linda (más de lo que la televisión dejaba suponer), fresca y sencilla. ahora bien, bailando, es mi deber decirlo, la señora robles hace honor a su apellido. 

por lo que a mí respecta fue una noche mediocre: se sucedieron en cruel alternancia varias sesiones de planchado y tandas de orquestas ignotas a las que me condujeron bailarines de dudosa procedencia y sentido de la musicalidad. por supuesto los que bailan bien me ignoraron olímpicamente --el lunes pasado fue otra historia-- dado que ante la variedad de carne fresca y gráciles bailarinas... bueno, este cuerpito queda indefectiblemente relegado a la dulce espera y al ejercicio de la paciencia. 

pero al tango se vuelve siempre.  

lo mejor de la semana: jean pierre rampal tocando scott joplin. no se lo pierdan. 

martes, mayo 16, 2017

De las razones del movimiento.


Ennui.  
Rien n’est si insupportable à l’homme que d’être dans un plein repos, sans passions, sans affaire, sans divertissement, sans application. Il sent alors son néant, son abandon, son insuffisance, sa dépendance, son impuissance, son vide. Incontinent il sortira du fond de son âme l’ennui, la noirceur, la tristesse, le chagrin, le dépit, le désespoir


--Tu nombre?
--J. Y vos, cómo te llamás?
--Pascal.
--Pascal? Comme Blaise Pascal? Comme le philosophe?


En fin.

Pascal bailaba muy mal o era demasiado alto. O ambas.

jueves, mayo 11, 2017

cheek to cheek

En la fiebre tanguera de este otoño la suerte y los rumores de "buen nivel de baile" me llevaron a un lugar secreto de la calle Corrientes: puerta roja sin carteles, timbre, pasillo al fondo, unas mesitas dispuestas azarosamente, paneles corredizos de papel de arroz detrás de los cuales se esconde una pista de madera de esas que hacen bailar a una momia egipcia.

Enumero los acontecimientos: 

1) Tuve que esperar que terminara la clase a puertas de papel de arroz cerradas. Qué onda, ¿es una clase secreta? ¿estaba Barishnikov?. Para pasar el momento me puse a observar a unas jóvenes geishas japonesas que auguraban una noche de tintorería para mí y mucho baile para ellas. Las orientales tienen eso: parecen tan complacientes. Las odio. 

2) Cuando corrieron los paneles corrí yo también a sentarme en la que resultó ser la peor mesa del lugar: en un extremo del salón, chiflete siberiano en la nuca, nadie me veía y otras desgracias.

3) No fue tan malo porque de entrada me sacó a bailar un bajito (mi altura + tacos) que BAILABA DE VERDAD. Me recordó a un bailarín que conozco y con quien tuve la suerte de cruzarme hace algo así como cinco años en una milonga de Palermo. El tipo: linda caminata, lindo abrazo, escuchaba la música, me escuchaba a mí y además hacía jogo bonito. ¿Qué más se puede pedir?

4) Bailamos 10 tangos o más pero tuve que parar a descansar. 

5) Lamentablemente porque cuando probás el dulce... lo que vino después fue lamentable. 

6) Miento: después bailé en exceso de los 4 tangos reglamentarios con uno que me llevaba dos cabezas (el problema del ropero). No obstante bailaba correcto, buen abrazo, ritmo & musicalidad, etc. Pero al lado del otro era un un alfajor de maicena vs un macarrón. Además creo que el tipo tenía ganas de otra cosa. 

7) Me senté en mi mesa esquinera hasta que apareció Joao: brasilero de Curitiba que más que tango bailaba lambada. Un desastre en todo su esplendor. Al tercer tango lo colgué. 

8) Esperé otro rato y vino uno a buscarme (qué emoción). Cuando me levanto declara: VALS. Todo mal. Era obvio que era un vals ¿para qué decirlo? Empezó a hablar de la conexión y de que el tango se baila de a dos y que eso no te lo enseñan en las clases, etc. 

9) Se ve que, en efecto, a él no se lo enseñaron porque empujaba y me revoleaba para todos lados tratando de meter los pasos raros que cree que sí aprendió en las clases. Le dije adiós al tercer vals. 

10) Mi bailarín favorito de todos los tiempos dijo una vez que un milonguero sabe cuándo retirarse. Así que haciendo caso a sus enseñanzas me marché presurosa del lugar. Sé que tendría que haberme ido antes pero se ve que todavía tengo mucho que aprender. . 

jueves, marzo 30, 2017

Llegó el otoño

Quiero dejar asentadas algunas nociones aquí:

1) En algún momento indefinido de su carrera artística (después de cumplir 40 años) Anna Netrebko tiñó su cabello de color rubio y ahora es igual a Lucía Galán.

2) Existen mujeres no quieren bailar con otras mujeres, sobre todo cuando van a las clases de tango para pescar candidatos: el costo de oportunidad de perder los tres minutos que dura un tango abrazada a otra mina es altísimo.

3) Lo anterior es para no hablar de mis precarias habilidades como bailarín (es más fácil endilgarle la responsabilidad de no pegar un paso a la presunta necesidad matrimonial de mis ocasionales compañeras que asumir que no sé para qué carajo estoy aprendiendo el rol del que lleva).

4) Los chocolatines se terminaron y con ellos la felicidad efímera de la hora de la siesta en esta oficina del orto.

5) Son días sin adrenalina laboral, señores. Que conste en actas.

martes, enero 03, 2017

Ron HIcks

Sí, sí, quedamos para las doce pero seamos puntuales porque tengo un almuerzo a las 13 hs. Yo llevo impresiones pero. Ya estuve en el baño y en la cocina practicando lo de la clase de tango de ayer y además acabo de descubrir a un pintor contemporáneo, Ron Hicks y prefiero este deslumbramiento que el de las radiaciones de la pantalla.

Es una suerte de artista del impresionismo pero americano y del siglo XXI.

No encuentro la writing mood para escribir acerca de sus cuadros [ni para leer, ni ningún otro proceso mental]. Sólo diré cuánta belleza hay que se nos escapa pero cada tanto aparece como hoy, él.

martes, diciembre 13, 2016

the glass harmonica

hoy me dije sí: desde temprano te concentrarás en tus tareas. y comme d'habitude, he logrado un nuevo triunfo en mi eficiencia taylorista. es decir, el arte de buscar (& encontrar) belleza.

los caminos infinitos de Dios [qué otra autoridad invocar que mejor me justifique] me llevaron a dar con este corto censurado en la unión soviética (año 1968) por ¿la cantidad de recortes de arte europeo occidental utilizados en su finísima hechura? ¿la falta de adherencia al ideal campesino? ¿la música? [a esas alturas stravinsky, shostakóvich y demás compositores ya habían hecho de las suyas, el dodecafonísmo era una antiquísimo, etc].

en fin, que me crucé con the glass harmónica, y todo fue amor y felicidad y ahora --en total contravención-- me paseo lo más campante por una seguidilla de filmes de propaganda soviética como este.

pienso en qué diverso es el mundo, qué poco dormí anoche, y qué afortunada soy.

para más información, artículo completo acá.

lunes, diciembre 05, 2016

Sammy was low
Just watching the show
Over and over again
Knew it was time
He'd made up his mind
To leave his dead life behind

viernes, diciembre 02, 2016

The moon's an arrant thief

And her pale fire she snatches from the sun


Por qué si todos le roban algo a alguien yo no iba a hacer lo mismo. Lo haré, a su debido tiempo. Por ahora me limito a dejar acá el fruto de horas y horas sentada frente a una planilla de excel y números danzantes. A un día de haber finalizado la lectura de una novela cuyo título no mencionaré porque no viene al caso. O mejor, por que ya está todo dicho.

Como no puedo decidir cuál es el peor de los dos sonetos del orto [dije horas de excel, que garantizan que no estén bien ni los números, ni los arreglos de palabras], quedan los dos, en cualquier orden.

Soneto del Orto I: 

querido nabokov hoy yo te escribo
después de haber leído tu novela
del rey al que un poeta lo desvela
con su poema en versos pentasílabos

lloré inocentemente ante la muerte
y el cruel dolor de quien creí inocente
reí con la caída en parapente
del rey de zembla tentando su suerte

john shade me habló al oído de la angustia
que a un escritor le para los latidos
si su escribir no llega al cometido
y fenece antes como una flor mustia

a todos gradus siempre nos persigue
brindemos, nabokov, la vida sigue.

Soneto del Orto II: 

amado nabokov hoy te saludo
después de haber leído tu novela
del rey al que un poeta lo devela
farsante, admirador y falso escudo

lloré inocentemente ante la muerte,
ante el dolor de quien creí inocente
reí al verlo volar en parapente
al editor que huía de su suerte

john shade me habló al oído de la angustia
que a un escritor le para los latidos
si su escribir no llega al cometido
y fenece antes como una flor mustia

también tengo yo un gradus que me acosa:
la espina traicionera de las rosas

lunes, noviembre 14, 2016

los motivos del asesinato

Durante la reunión el gerente acota cosas.
Cosas que ni él sabe qué son. 
Pero las acota porque debe decirlas. 
Todos [los presentes, sin excepción] 
distribuyen su energía mitad y mitad entre: 
a) prestar atención al gerente
b) contener el impulso de leer el celular

Miento: una de las mujeres se mira los pies,
observa el esmalte rojo sangre
de las uñas.
Piensa en los zapatos de tango: 
de charol 
negro
con 
bordes
ídem.

Piensa en los motivos del asesinato. 

Es desesperante la reunión
aunque la situación de Raskólnikov lo es más.

Por debajo de la mesa, otros pies con las uñas sin pintar. 
La discusión ahora discurre en torno 
a alguna nueva
acotación
del gerente. 

Le mujer vuelve la vista al celular 
apoyado en la mesa. 

Se pregunta: esta gente ¿coje?


domingo, noviembre 13, 2016

tres a.m.